hey es la primera parte!!! (deja tu comentario)
Conflicto entre el Bien y el Mal
Capítulo 1: Se abren los Sellos.
Era un día normal en la vida de Max, un inteligente delincuente que no era feliz sin que por lo menos seis patrullas de policias lo siguieran por sobrepasar el límite de velocidad o por traficar. Estaba en un viejo y oscuro callejón cuando comenzó a temblar tan fuerte que las casas comenzaron a caer; la tierra se comenzó a partir en dos _ ¡que demonios pasa!_ pensó. La tierra se estaba dividiendo, tenía que saltar a izquierda o a derecha; iba a saltar a la izquierda pero algo le dijo: _a la derecha Mack…_ y saltó a ese lado. En ese momento se escuchó un estruendo, la ciudad de Nueva York explotaba frente a sus ojos y ante su asombro. La ciudad que lo vio nacer se destruyó, simplemente se destruyó. No sabía que había pasado. Sin rumbo fue a cualquier lugar. Al dar la vuelta sintió un ruido de un caballo, miró y al lado de el pasó un jinete monstruoso: llevaba una espada en su mano, tenía ojos rojos como de sangre y su caballo era de huesos. En los segundos que pasó el jinete se distorsionó la cabeza de Max_ esto no es real, no puede ser, estoy alucinando_ se trataba de convencer a si mismo pero sabia que era real.
Al otro día despertó en la carretera. Vio un auto volcado y pensó: _debe haber gente dentro_. Grande fue su sorpresa al ver que el auto estaba vacío, solo había una Biblia dentro abierta en el libro de Apocalipsis.
Capítulo 2: verdad.
_No puede ser, esto no puede ser lo que ha pasado, esto no es real_ se dijo a sí mismo. El nunca había creído en la venida del Cristo, pero, al leer el libro de Apocalipsis, se dio cuenta que lo que había pasado era “el rapto” de la iglesia. Se desesperó pero aun tenía una oportunidad de salvarse.
Luego de cuarenta horas de caminar sin comer ni beber llegó a un pueblo en donde le dijeron que se habían destruido cuatro ciudades muy importantes: Tokio, Hiroshima, Nagasaki y Nueva York. ¿Qué significaría eso? En el Apocalipsis no decía nada de ciudades destruidas. No sabía que había pasado.
Llegó la noche, con su frío y oscuridad aterradora, y Max vio algo de luz en esa oscuridad._Maximiliano_ le dijo una voz. El se asustó y no respondió nada._Maximiliano, no te asustes ni quedes sin palabras, es un Ángel del señor el que te está hablando_.
_ ¿un ángel?_ le dijo a la luz. _Has sido elegido junto con otras mil personas para una batalla decisiva_. _¿batalla?, ¿una batalla?_ Esta a punto de comenzar la batalla entre el bien y el mal; tu has sido escogido porque te has dado cuenta de lo que ha pasado y quieres salvar tu alma en la segunda venida del Señor Jesucristo_.Y los otros mil también quieren salvarse….. Ya comienzo a entender, la batalla de la cual hablas ¿es en la cual se debería encerrar al Di……?_ Sí_ dijo la luz sin dejarlo terminar de hablar. _El ya fue liberado durante mil años, es hora de que vuelva a ser encerrado pero el no se dejará encerrar: tu misión es dirigir a los otros novecientos noventa y nueve y llevarlos a la victoria._ Max sin saber que decir solo asintió con la cabeza. El ángel le dijo:_que la luz de Dios sea en ti reflejada, en este instante te bendigo……. Vamos _ le dijo el ángel_ y se esparció una luz muy potente y sin darse cuenta, Max fue transportado a un punto indeterminado del océano pacífico._Aquí es donde en pocos minutos mas comenzará la batalla, cuando ya tus tropas estén cansadas, los Ángeles bajaremos y os ayudaremos _ Bien, que la fiesta comience_.
Capítulo 3: Batalla.
_Así que las cuatro ciudades destruidas eran los cuatro sellos de los jinetes, valla, quien diría que Nueva York si era una prisión……_ dijo Max. _Ya es la hora_ dijo el ángel. Al instante aparecieron una multitud de personas, cada una con un ángel._Muy bien que el señor los acompaña, tomen, todos tendrán el escudo de la fé y la armadura de Dios; y lo más importante: la espada del espíritu. Que la luz de Dios se haga en ustedes, Amen._ dijo un ángel. Dicho esto, desaparecieron todos. De repente, se comenzó a abrir el mal, se oscureció el cielo, comenzó a llover…….. Rayos y centellas desgarraban el cielo con sonidos que parecían gritos infernales que provenían desde el fondo de un abismo. De la tierra salieron millones de demonios dispuestos a dar sus vidas por el mal. ¿Sus comandantes? Pues nada menos que los 4 jinetes del mal.
En el cielo apareció una fuente de agua apura: el agua de la vida. Los mil escogidos sabían que para salvarse debían llegar a ella, pero a la vez tenían que luchar.
_¡¡¡Por el bien!!!_ gritó el batallón celestial._Por el mal_ gritaron las fuerzas demoníacas, y comenzó la lucha.
Capítulo 4: El Comienzo del Fin
Gritos y sangre mancharon la tierra y el cielo, durante días se mantuvo la interminable batalla, los cuerpos de los valorados héroes eran devorados por horribles monstruos, pero de los que realmente creían sus almas salían e iban al cielo. La batalla por el agua de la vida seguía y entre mas demonios destruían más aparecían, en cambio ellos solo eran setecientos. La batalla se extendía más y más, hasta que se cumplieron siete años de batalla interminable. De los mil quedaban cien hombres y de demonios diez. _Al fin, gracias al cielo, este día triunfará el bien hermanos y hoy beberemos del agua de la vida_ dijo Max animando su batallón. _Es hora ¡ATAQUEN!_ dijo Max y todos se lanzaron a los brazos de la victoria. Pero cuando iban a atacar algo pasó. Y una voz dijo: “El recuerdo ya olvidó y luz tinieblas se volvió, no hay mas risas, no existen las vírgenes. Vengan aquí espíritus del mal comienza el aquelarre de los sueños de la humanidad, adiós santidad, solo queda el mal de esta pobre humanidad ja,ja,ja,ja,ja…” al terminar la voz apareció un dragón gigante que tenía en su cola ocho espinas, en las cuales tenia las cabezas de los dirigentes de las ocho naciones mas poderosas. Junto a él venían innumerables legiones de toda clase de demonios. _se acabó…_ dijo Max _ no podemos contra esto… _
Capítulo 5: La Esperanza es lo último que se pierde
_¡DIOS! ¿Dónde estás? No se suponía que éramos tus elegidos? ¡Ven y ayúdanos! ¡RESPONDE!_ gritaba Max llorando hacia el cielo. _Max, vamos a luchar aunque estemos muertos, por Dios y por la justicia, ese es nuestro destino, no olvides que Dios es fiel y verdadero ganaremos nuestro lugar en el cielo._ le animo uno de sus compañeros. _Gracias amigo, tienes razón es hora de que descansemos. ¡¿ESTÁN LISTOS?!_ gritó_¡¡¡SÍ!!!_ respondieron todos con determinación._AHORA!!!!!!_ y se lanzaron a los brazos de la victoria.